No importa cuantas veces lea tu nombre en la pantalla, nunca termino de acordármelo del todo.
No importa en cuantas líneas te putee, nunca termino de odiarte por completo.
No importa en que mierda pienso cuando determino que si se trata de vos, no debería pensar en nada, siempre termino por complicarme la existencia.
Decime una cosa, pelotudo sin nombre, ¿por qué no rompés el silencio? ¿por qué no decidís el lugar de tus encuentros? ¿por qué no te vas bien lejos de mi existencia, dónde simplemente pueda olvidarme que no querés sacarme de la tuya?
Se que no tenés la culpa de que hoy, esté cruzada. Y se que de hecho, sos totalmente culpable de no haberlo evitado.
No puedo dejar de confundirme el nombre de todos por el tuyo. Eso, me pone de pésimo humor.
Rafael de Soto - Cautivo
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Declaración del cautivo Rafael de Soto - junio de 1752
En Buenos Aires, a catorce de junio de 1752 para la información que está
dando el Procurador de ...
Hace 3 días
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