No quiero limones en mi alacena, no quiero limones en mi cama, ni en mi placard, no quiero limones en mi cabeza, y ay, estás tan ácida, tan ácida. No quiero tus limones cerca mío no los quiero, no los quiero. No quiero extrañarlos tampoco, no quiero, y ay, se vuelve tan ácido, tan ácido. No quiero. No quiero. Te extraño.
Te conozco mascarita
-
Muchas veces entro a un taxi, empieza el viaje, el conductor habla de algo,
de cualquier cosa, tiene ganas de hablar o de quejarse. Te sacan
conversación....
Hace 1 semana

No hay comentarios:
Publicar un comentario