La parte más molesta de sonreirle a un desprecio, no es el desprecio en si. Es más bien lo que te ahorras de decir, lo que de alguna forma con la sonrisa estas devolviendo. Y no es satisfactorio, sino simplemente molesto, triste. El ego emerge, la sonrisa se retuerce, deja de ser delicada, compradora, sutil. Simplemente pasa a ser una sonrisa soberbia, cuánto hay de mentira en la verdad que no te corresponde decir.
Oh babe, blue nails. ♥
La cápsula
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La niña acaricia al perro. La escena, lo que pasa, lo que sucede pasa y
sucede en la calle.
La niña debe tener cinco años o siete, es rubia y lleva el cabe...
Hace 3 días





