La parte más molesta de sonreirle a un desprecio, no es el desprecio en si. Es más bien lo que te ahorras de decir, lo que de alguna forma con la sonrisa estas devolviendo. Y no es satisfactorio, sino simplemente molesto, triste. El ego emerge, la sonrisa se retuerce, deja de ser delicada, compradora, sutil. Simplemente pasa a ser una sonrisa soberbia, cuánto hay de mentira en la verdad que no te corresponde decir.
Oh babe, blue nails. ♥
Cinema y ni un cachito de paradiso
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La historia es un poco vieja, lo admito. El otro día me encontré con un
tipo que laburó conmigo y todo lo que me contaba eran cosas de hace veinte
años mí...
Hace 3 días





