La parte más molesta de sonreirle a un desprecio, no es el desprecio en si. Es más bien lo que te ahorras de decir, lo que de alguna forma con la sonrisa estas devolviendo. Y no es satisfactorio, sino simplemente molesto, triste. El ego emerge, la sonrisa se retuerce, deja de ser delicada, compradora, sutil. Simplemente pasa a ser una sonrisa soberbia, cuánto hay de mentira en la verdad que no te corresponde decir.
Oh babe, blue nails. ♥
Felices los felices (dijo el venerable ciego)
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La felicidad está en exceso sobrevalorada. Muchos comerciales de televisión
intentando venderte yogures para cagar más fuerte o desodorantes que
lograrán ...
Hace 1 semana
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