miércoles, 21 de julio de 2010

Why am I really here?

Ayer, fue un día extraño.

No se me ocurre otra forma de definirlo.
El día de por sí empezó antes de que me despertara, calculo que estaba entre dormida y despierta cuando el celular sonó y vi el msj que me indicaba en que día del año me encontraba, en que fecha comercial, como dijo Coca cuando nos vimos.Pero todavía no me había despertado del todo, y ya estaba contestando el msj a otra persona que no era la misma que me lo había enviado. Lo que pasó a partir de ese momento. Calculo que fue surgiendo, como causalidad.

Primero me enteré de algo predecible, algo que de todas formas, me entristeció y me alegró por igual. La invitación a una despedida, la inciación a una nueva vida, de una amiga del tiempo. Calculo que son cosas que uno desea hacer y como es de difícil para un amigo aceptarlo, debe de ser de difícil para ella contárnoslo.

Después mis pasos me llevaron a encontrarme con otro amigo, alguien a quien definitivamente no quería dejar de ver ni saludar desde el momento en que desperté y noté que el msj que había enviado había sido para él. Sin embargo, de forma irónica la reunión se torno un tanto distinta a lo que un encuentro de amigos suele ser. Llena de dudas, de inquietudes, y de la extraña sensación de que quedaron cosas por decirse sin saber exactamente qué.

Ya en casa el timbre sonó consecutivamente unas 8 veces. Sabía quien era asi que solo me limité a agarrar la campera y salir corriendo escaleras abajo. Ella no estaba sola. Había olvidado totalmente que iba a estar con alguien, por lo que no pude hablar nada, ni aclarar las ideas y me costaba un poco concentrarme. Al fin, decidí afrontar lo que desde el momento en que me levanté y supe que día era, entendí que tenía que decidir. Corrí el bondi y me subí.

A modo de reencuentro o de despedida. Estaban todas. Segundo, tercero, cuarto y quinto año de secundario. Estaban todas ahi. Entre risas y marcadas diferencias de conversación y preferencia de conversantes, cada una aportó lo suyo para que se notara bien como son las cosas y en que momento se decía que. Parecía una oligarquía regida por coca cola y bonobones exclusivos del día en sí. Que decir y que no. Con que cosas joder y a quien. Era evidente el punto confluente de todas las bromas como también era evidente que el ojo por ojo tan típico de nuestras épocas de colegiala, se destacaba más que las finjidas risas sobre cosas que no causaban ni un poco de gracia. Me sentí dentro y parte. Y no me gustó nada. Quería salir corriendo, y a su vez observar el hilo de las cosas, tan obvio e infrenable como el hecho de que nadie iba a hacer algo al respecto de lo que sucedía. Me sentía espectante. Dentro, parte y espectadora.

No las entiendo ni un poco, porque se rien, porque se enojan, porque son siceras cuando te abrazan e incluso cuando te apedrean. No las entiendo. Quisiera hacerlo, pero si sigo intentándolo es posible, que yo también me ria y me enoje, y que sea sincera en las buenas y en las malas, siendo buena y siendo mala, y que me acostumbre a eso otra vez. Qué es exactamente lo que me pasó en este dia tan raro: me desacostumbré de mis amigos.

You know I didn't mean
What I just said
But my god woke up on the wrong side of his bed
And it just don't matter now

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